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Cómo poner precio a un servicio paquetizado
Un servicio con precio cerrado solo se repite bien si también repite el alcance. Antes de anunciarlo, calcularíamos cuánto cuesta una entrega completa, revisiones incluidas, con la calculadora de precio de proyecto. Luego escribiríamos exactamente qué recibe el cliente y qué queda fuera.
El precio de 2.000 $ sale de 16 horas
Tomemos una revisión que exige 12 horas de trabajo a una tarifa interna de 100 $ por hora. Incluimos dos rondas de cambios de dos horas cada una y un margen de riesgo del 25%. Nuestro motor calcula 1.600 $ como suelo y 2.000 $ como presupuesto recomendado. Con cuatro ventas al mes serían 8.000 $ de facturación por 64 horas previstas de entrega. Todavía faltan ventas, administración e impuestos en esa cuenta.
Publicaríamos junto al precio los materiales que debe enviar el cliente, el entregable, las dos rondas incluidas y cuándo empieza a correr el plazo. Si necesita entrevistar a tres personas más, eso sería otro trabajo. Cobrar siempre lo mismo mientras cambia el alcance no convierte el servicio en un producto.
Una entrega difícil cambia la cuenta
Con ocho horas extra de reuniones y cambios, el mismo encargo ocupa 24 horas y los 2.000 $ pagan 83,33 $ por hora. La calculadora de tarifa efectiva muestra esa caída. Si el cliente pide un nuevo entregable, la calculadora de ampliación de alcance ayuda a darle precio antes de hacerlo.
Preferiríamos una oferta base clara y complementos con nombre y precio. Tres planes casi iguales pueden complicar la compra sin resolver el problema real: qué entra en cada entrega. Tras varios proyectos terminados, compararíamos horas reales y previstas. Si casi todos consumen 24 horas, no es una excepción; hay que revisar el precio o acortar el servicio.
Comprobado el 26-09-2026: la SBA propone analizar el punto de equilibrio por producto o servicio. Las cifras de 1.600 $ y 2.000 $ salen de nuestro motor con los supuestos indicados. No son precios observados en el mercado.