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¿Te ahorra dinero de verdad una S-corp?
Respuesta corta: depende de cuánto beneficio hagas, y el listón está más alto de lo que venden los vídeos. Por debajo de unos 80.000 $ de beneficio consistente, la burocracia suele comerse el ahorro. La S-corp es, con diferencia, la jugada más sobrevendida del contenido fiscal para freelancers en EE. UU.: el mecanismo existe y el ahorro puede ser real, pero el discurso entusiasta omite sistemáticamente los costes y el punto donde la cuenta cambia de signo.
Qué promete el invento
Sin S-corp, todo el beneficio de tu actividad paga el 15,3% de self-employment tax; la calculadora de SE tax te lo desglosa partida a partida. Con la elección de S-corp, el beneficio se parte en dos: un salario, que sigue pagando ese 15,3% en forma de payroll tax, y distribuciones, que quedan fuera. El ahorro es exactamente el 15,3% de lo que puedas defender como distribución. Ni más ni menos.
Comprobado el 22-08-2026 en la página del IRS sobre el self-employment tax.
La letra pequeña
Aquí es donde los vídeos aceleran. Primero, mantener una S-corp cuesta dinero todos los años: servicio de nómina (500-800 $ al año), una declaración 1120-S aparte (800-1.500 $), franchise taxes estatales según el estado, y la disciplina de pagarte una nómina de verdad, con sus plazos. Cuenta 1.500-3.000 $ todo incluido, año tras año, mientras la estructura exista.
Segundo, el salario no lo eliges tú a capricho: el IRS pide un “salario razonable”, el que pagarías a un tercero por hacer tu trabajo, con los datos de mercado de tu rol como vara de medir. En negocios de servicios, entre el 40 y el 60% del beneficio es un desenlace habitual. Ponerse un salario de 20.000 $ con 200.000 $ de beneficio no es ingeniería fiscal: es la receta clásica para estrenar inspección.
Los tramos donde compensa (y donde no)
Mete tus cifras en la comparativa S-corp y verás el patrón: con menos de 80.000 $ de beneficio consistente, el ahorro en payroll tax casi nunca cubre los costes fijos. Entre 80k y 120k el saldo pasa a modestamente positivo. A partir de 150k hablamos de dinero serio, cinco cifras al año en muchos casos.
Ojo con la palabra “consistente”. Un ejercicio bueno no justifica montar toda la estructura; la elección tiene sentido cuando ese nivel de beneficio ya es tu normalidad, no tu récord.
Nuestra recomendación por tramos
Con menos de 80k, déjalo estar y vuelve a mirarlo cada año. Entre 80k y 120k, siéntate con un CPA antes de decidir: los impuestos estatales y el efecto sobre el QBI pueden inclinar la balanza hacia cualquier lado. Por encima, la pregunta ya no es si, sino cuándo, y nuestra respuesta es enero: elegir a mitad de ejercicio multiplica el papeleo sin mejorar nada.